Enfermedad de Dupuytren

La enfermedad de Dupuytren es una patología que afecta a la fascia palmar, el tejido fibroso que se encuentra debajo de la piel de la palma de la mano. Con el paso del tiempo se produce un engrosamiento de esa fascia y una retracción característica que provoca la flexión progresiva de los dedos, especialmente el 4º y el 5º.

 

¿Por qué se produce la enfermedad de Dupuytren?

No se conoce la causa exacta por la que se produce la enfermedad, pero se considera que tiene un importante componente hereditario.

Síntomas de la enfermedad de Dupuytren

De forma progresiva, habitualmente a lo largo de meses o años, se van formando engrosamientos o “arrugas” en la palma de la mano, que pueden confluir formando nódulos y cuerdas palpables que van hacia los dedos (de hecho es frecuente que el paciente piense que son los tendones). En la mayoría de los casos estas lesiones son indoloras.

Conforme avanza la enfermedad estas cuerdas van retrayéndose haciendo que los dedos vayan quedando flexionados sin posibilidad de estirarlos por completo (contractura de Dupuytren).

Afecta típicamente al 4º y 5º dedo de la mano, aunque en casos más severos o de mayor agresividad pueden afectarse el resto de dedos.

Factores predisponentes

La enfermedad de Dupuytren es mucho más frecuente en varones que en mujeres, manifestándose habitualmente a partir de los 50 años de edad.

Suele tener un carácter familiar y es típico de descendientes del norte de Europa.

La diabetes y el consumo de alcohol y tabaco son factores que pueden aumentar la posibilidad de sufrir la enfermedad.

Diagnóstico del DUPUYTREN

El diagnóstico es clínico, basado en la exploración física, no necesitando generalmente ningún tipo de prueba complementaria.

Tratamientos de la enfermedad de Dupuytren

Tratamiento no quirúrgico

La enfermedad de Dupuytren hoy en día no tiene cura. El grado de progresión es muy variable de persona a persona además de impredecible, puede mantenerse estable durante años, o de repente sufrir una progresión importante en pocos meses.

En general si la retracción de los dedos es leve y permite un uso normal de la mano no recomendamos ningún tratamiento, simplemente la observación.

Se pueden utilizar férulas para intentar frenar la evolución de la contractura, pero además de incómodas no hay una evidencia clara de su eficacia.

Otra opción disponible es la infiltración de colagenasa, que produce la ruptura de la cuerda de forma química, pero con frecuentes complicaciones (desgarros cutáneos). Se indica únicamente en cuerdas palpables.

Tratamiento quirúrgico

Recomendamos el tratamiento quirúrgico únicamente cuando la retracción de los dedos produce una limitación en el uso de la mano (esto suele producirse en general cuando el flexo de la articulación supera los 30 grados).

Hay que ser conscientes de que la cirugía no cura la enfermedad, únicamente busca recuperar la extensión completa de los dedos, por lo que con el tiempo la enfermedad puede reproducirse (hasta un 25% de los casos con los años).

Otro punto importante a tener en cuenta es que al igual que no recomendamos operar la enfermedad de Dupuytren en casos muy leves, tampoco es conveniente dejar avanzar demasiado la contractura de los dedos. Cuanto más retraído se encuentre el dedo, la cirugía es más compleja, los riesgos son mayores y los resultados suelen ser peores.

¿Qué tipo de cirugía podemos realizar?

Existen básicamente dos tipos de cirugía, ambas realizadas de forma ambulatoria:

 

Los potenciales riesgos de la cirugía son la lesión vasculonerviosa, la rigidez por adherencias, los problemas de cicatrización, la infección y la recidiva.