Dedo en resorte

El dedo en resorte (o también conocido como dedo en gatillo) es una patología del dedo que se caracteriza por dolor y bloqueo o resalte con la movilización del mismo. Puede afectar a cualquier dedo de la mano y es frecuente que ocurra en varios dedos y en ambas manos.

¿Por qué se produce el dedo en resorte?

Los tendones flexores de los dedos atraviesan en su recorrido una serie de poleas. Bien por el engrosamiento crónico de las mismas o bien por una inflamación del propio tendón, se produce una dificultad para el perfecto deslizamiento del mismo, lo que se traduce en inflamación y dolor (tenosinovitis estenosante). El roce continuado provoca un círculo vicioso de engrosamiento del tendón y de la polea, y por tanto un resalte cada vez mayor, pudiendo acabar en los casos más severos con el bloqueo completo del dedo.

Síntomas del dedo en resorte

Habitualmente el principal síntoma es el dolor en la palma de la mano a nivel de la base del dedo afectado. Puede palparse un engrosamiento doloroso coincidiendo con la polea o incluso un pequeño bulto si se asocia un quiste de polea (quiste de líquido proveniente de la vaina tendinosa). Con la movilización del dedo puede apreciarse cierta crepitación (sensación de roce) a nivel de la polea y muchas veces un resalte franco. En casos demasiado evolucionados nos encontramos con un dedo bloqueado que no permite la flexión o extensión completa.

Factores predisponentes

El dedo en resorte es más frecuente en mujeres, pacientes diabéticos y en personas que realizan actividades repetitivas con las manos. 

Puede verse también en los primeros meses tras la cirugía de túnel carpiano en pacientes con predisposición previa.

Diagnóstico del DEDO EN RESORTE

El diagnóstico es generalmente clínico, basado en la exploración física, pudiéndose realizar algún estudio de imagen, especialmente la ecografía, aunque no suele ser necesario.

Tratamientos del dedo en resorte

Tratamiento no quirúrgico

En estadíos iniciales recomendamos un tratamiento conservador consistente en reposo, frío local y antiinflamatorios orales. La fisioterapia puede ser efectiva en algunos casos.

Si el tratamiento propuesto no es suficiente recurrimos a las infiltraciones. Realizamos una infiltración de anestésico y corticoide en la vaina del tendón, valorando el efecto a las 3-4 semanas. En casos puntuales realizamos una segunda infiltración, pero en general no recomendamos abusar de las infiltraciones en los tendones por el riesgo de aumento de fragilidad y potencial ruptura.

Tratamiento quirúrgico

Recomendamos el tratamiento quirúrgico cuando tras haber realizado un tratamiento conservador adecuado durante 3-4 semanas, seguido de 1 ó 2 infiltraciones, el paciente continúa con dolor y limitación en el uso de la mano.

La excepción es el dedo en resorte evolucionado en el que el dedo se queda bloqueado de forma permanente sin posibilidad de reducirlo. En estos casos es necesaria la liberación quirúrgica de forma precoz, ya que un dedo bloqueado desarrolla habitualmente una rigidez articular en pocos meses, siendo el pronóstico en estos casos mucho más desfavorable.

¿Qué tipo de cirugía podemos realizar?

Existen básicamente dos tipos de cirugía, ambas realizadas con anestesia local de forma ambulatoria:

En ambos casos es fundamental iniciar la movilización del dedo operado desde el mismo momento de finalizar la intervención (para evitar adherencias), evitando esfuerzos importantes las primeras 3-4 semanas. Generalmente no suele ser necesario realizar rehabilitación.

El tiempo hasta la recuperación completa es muy variable, ya que es habitual que tras la cirugía del dedo en resorte persistan leves molestias los primeros meses.